Bosque Nativo: Bienes y Servicios

EL BOSQUE NATIVO: BIENES Y SERVICIOS ECOSISTÉMICOS

Introducción

Cuando consideramos al bosque no como un simple grupo de árboles, sino como lo que es en su totalidad, un ecosistema, vemos que él nos provee bienes y nos presta servicios únicos, y muchas veces irreemplazables. Al destruir o reemplazar el bosque nativo, no sólo perdemos la diversidad de las formas de vida que lo habitan, sino que además dejamos de percibir los beneficios de sus servicios ecosistémicos. Entre los bienes y servicios que nos brinda el bosque nativo, podemos destacar:

Bienes y Servicios
 

BIENES

Madera: Como material de construcción noble y el más apropiado para las condiciones climáticas de la región. El costo de su explotación permitió que se colonizara y se construyeran viviendas de calidad, muchas de las cuales aún existen como verdaderos monumentos nacionales.

​Plantas medicinales, enredaderas, frutos y hongos comestibles: Que permitieron subsistir a los primeros habitantes de estos territorios y que sostuvieron a los pueblos nativos y a los primeros colonizadores.

​Microorganismos con potencial de proveer productos de actividad biológica: Una opción aún escasamente explorada o conocida en la región y en el país.

​Fuente natural de variación genética de los recursos forestales: Las diferentes variedades de árboles de las mismas especies guardan información genética para la velocidad de crecimiento, el desarrollo de trozos rectos, y la resistencia a enfermedades, entre otros.

Recreación y Ecoturismo: Los senderos de interpretación y observación de flora y fauna despiertan la atención de miles de personas y atraen gran cantidad de visitantes. El turismo puede ser una fuente importante de  ingresos económicos que requiere de la presencia de ecosistemas saludables.

SERVICIOS ECOSISTÉMICOS

MANTENCIÓN DE LOS CICLOS HIDROLÓGICOS Y DE LA CALIDAD DE AGUA

Permite que el agua que cae en las precipitaciones retorne a la atmósfera. En el proceso se mantienen saludables los cursos de agua (esteros, ríos, lagunas y lagos). También permite que se puedan desarrollar con éxito otras actividades económicamente rentables que requieren cuerpos de agua saludables, tales como la acuicultura y la pesca deportiva.

REGULACIÓN DEL CLIMA REGIONAL

Permite que las aguas de las precipitaciones escurran lentamente arrastrando un mínimo de materiales, evitando así avalanchas y aluviones. Crea nubes y mantiene la humedad relativa que regula las condiciones climáticas. El proceso de evapotranspiración que realizan las plantas coloca grandes cantidades de vapor de agua en la atmósfera.

MANTENCIÓN DE SUELOS Y REGULACIÓN DE CICLOS VIGENTES

El lavado de las aguas arrastra en disolución, al mismo tiempo, elementos nutritivos (nitrógeno, fósforo) que terminan fertilizando los cuerpos de agua. La retención de esos nutrientes por las propias plantas y el suelo que ellas crean contribuye a mantenerlos y evitar que se pierdan.

REGULACIÓN DE LA CALIDAD DEL AIRE Y ALMACENAMIENTO DE CARBONO

Las grandes extensiones de bosques, además de producir oxígeno durante el día, capturan de la atmósfera importantes cantidades de dióxido de carbono (CO2), ayudando con ello a limpiarlo. En la desigual repartición de recursos entre el hemisferio norte – altamente desarrollado y tecnificado, y el hemisferio sur, el norte actúa como principal emisor de contaminantes atmosféricos, mientras que el sur es su captador o receptor. Ello se debe, principalmente, a las amplias zonas boscosas que aún persisten en el sur. Por ello se ha diseñado un mecanismo de mercado - las cuotas de carbono - en donde las grandes operaciones forestales en el sur pueden recibir importantes aportes económicos de la transacción en las bolsas de comercio internacionales de áreas boscosas que ellas deciden preservar.

HABITAT PARA LA FAUNA Y FLORA

En los ambientes, hábitats y microhábitats creados por el bosque viven muchas formas de vida exclusivas, que no logran sobrevivir fuera de él. Tal es el caso de muchos sapos y ranas, aves, helechos, musgos, hongos, y tantos otros, que normalmente desaparecen cuando se destruye el bosque.

RECURSO PARA LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA

El bosque nativo es un verdadero laboratorio de investigación. Falta aún mucho por estudiar y descubrir respecto de su funcionamiento, especies y la trama ecológica de relaciones entre sus componentes.

CONTRIBUCIÓN A LA BELLEZA ESCÉNICA

La decisión de vivir cerca de los bosques puede, en muchos casos, estar basada en valores estéticos que éstos entregan a nuestras vidas. Explotar un mercado turístico donde la belleza escénica (a la cual los bosques hacen una contribución mayor) es parte fundamental del atractivo es una actividad económica con altas posibilidades de éxito, pues en todo el mundo existe una cantidad importante de personas que está dispuesta a pagar por verlos y sentirlos de cerca.

PATRIMONIO CULTURAL

HUILLICHES DEL BUTAHUILLIMAPU

La toponimia en lengua mapudungun de lugares, ríos, especies animales y vegetales, los rasgos culturales de la población local, los sitios arqueológicos como conchales y cuevas hallados principalmente en el borde costero, así como las comunidades indígenas legalmente declaradas existentes en el área aledaña al área protegida hablan de la presencia mapuche en la zona. Estos territorios, pertenecientes a una de las 3 grandes áreas étnico-geográficas del horizonte cultural mapuche, conocida como Butahuillimapu o Grandes Tierras del Sur, fueron habitados por Huilliches y Cuncos (Huilliches costeros), quienes poblaron desde el río Valdivia por el norte, pasando por el río Bueno, hasta el río Maypué por el sur. Estos grupos compartían gran parte de sus características socioculturales, diferenciándose principalmente por modificaciones de pautas culturales basadas en adaptaciones distintivas al hábitat geográfico. Los Huilliche propiamente tal poblaba las zonas que van desde la Cordillera de la Costa hacia los lagos interiores; los Cuncos, por su parte, poblaban principalmente el borde costero. Ambos grupos poseían una economía basada en la horticultura y la ganadería, complementada con la caza y recolección de productos marinos principalmente en desembocaduras de ríos.

Los huilliches costeros o Cuncos vivían en rukas de cuatro a seis puertas alrededor de las cuales sembraban maíz, papas y quínoa. Dado el aislamiento geográfico, la población Huilliche costera de la zona entre el río Chaihuín y San Juan de la Costa entró muy tardíamente en contacto con los españoles, recién a mediados del siglo XVIII, lo que no fue impedimento para que la cultura y economía mapuche-huilliche sufriera profundas transformaciones producto del avance militar, administrativo y misional español. A su vez, una sostenida ocupación y expropiación de las tierras generarán el empobrecimiento de la sociedad Huilliche, proceso que se ve incrementado tras la consolidación del estado nacional chileno durante el primer cuarto del siglo XIX y especialmente a partir de la colonización alemana del sur de Chile en 1850.

Más tarde, la presencia mapuche-huilliche estaría marcada, según la historia oral de la zona, por constantes migraciones, poblamientos y repoblamientos de familias descendientes indígenas y su mestizaje con chilenos y colonos que llegaron como “enganchados” a trabajar en las faenas forestales y ganaderas, radicándose posteriormente en el lugar.

Hoy en día es posible evidenciar la herencia cultural de estos pueblos en muchos aspectos de la vida cotidiana de la población mestiza que habita las localidades próximas al Área Protegida y por supuesto en la constante perpetuación de la cultura mapuche-huilliche que se desarrolla en las comunidades indígenas presentes en Huiro, Mashue, Llancacura y Pilpilcahuín, entre las más cercanas al Raulintal.

EL BOSQUE NATIVO Y LOS ALERZALES MILENARIOS EN LA HISTORIA

La zona donde hoy se encuentra el Área Protegía El Raulintal fue lugar de importante explotación maderera desarrollada con intensidad entre los siglos XVII y XX. Tal explotación guarda estrecha relación con el crecimiento y el desarrollo urbano de la ciudad de Valdivia, el puerto de Corral, y  la ciudad de La Unión.

Las extraordinarias propiedades de durabilidad y maleabilidad que caracteriza a la madera de alerce hicieron de esta especie la preferida, en especial para el revestimiento de todo tipo de construcciones durante aquellos siglos.

Los mapuche lo han llamado Lahual o Lahuán, que en mapudungun no casualmente significa “el que vive mucho”, y al igual como con otras especies arbóreas nativas, utilizaban el alerce para construcción de viviendas, pequeñas embarcaciones y como fuente de energía entre otras actividades importantes. Al ser identificado por los españoles tras su llegada, estos lo habrían llamado alarzh, palabra árabe que hace alusión a una especie que crece en el norte de África y en el sur de España, cuya apreciada resina aromática es similar al aroma del cedro y del alerce.

Tras una de cuantas destrucciones de la ciudad de Valdivia, esta vez en los albores del 1600, a manos de una rebelión indígena, y la toma de la ciudad y la bahía de Corral por corsarios holandeses, los españoles  procedieron a fortalecer la seguridad de su importante y estratégico puerto, por lo que emplearon miles de tablas de alerce, muchas traídas desde Chiloé, en la construcción de todo un sistema de fortificaciones militares ubicadas en Niebla, Corral, Amargos, Mancera y Cruces, cuyos restos permanecen en pie hasta nuestros días

El desarrollo histórico posterior de la hoy región de Los Ríos está estrechamente relacionado con la explotación del alerce y otras maderas nativas como el raulí,  pelú, el roble, la luma, el ulmo y el coihue. Una vez establecidos los españoles, la provincia de Valdivia, pasó a ser, junto con Chiloé, gran abastecedora de madera para todo el virreinato. Tal era el valor que se le daba al alerce ya en tiempos de la colonia que incluso llegó a ser utilizado, al igual que el oro, como moneda de cambio.

Con el proceso de colonización europea de gran parte de los territorios de esta zona del sur de Chile, planificada partir de 1845 por el Estado chileno, comienza una nueva etapa de explotación para el bosque, por supuesto también para el alerce.Los colonos necesitan limpiar sus campos para desarrollar la agricultura y la ganadería, para lo cual provocan grandes incendios, que destruyen gigantescas extensiones de bosque nativo, entre ellas, alerzales milenarios.

ALERCE MILENARIO

El patrimonio cultural histórico e inmaterial del Área Protegida El Raulintal es el llamado alerce milenario, árbol de unos 3.500 años y de gran valor simbólico e histórico, sobreviviente a la intensa y sostenida explotación desarrollada en la zona a lo largo de los continuos ciclos alerceros que llevaron a niveles críticos la supervivencia de la especie hoy protegida, este individuo colinda al límite  sur oeste del área protegida siendo uno de las atractivos más relevantes del sitio.

En el marco del Festival del Alerce Milenario que se realiza durante 2 días del verano en la ciudad de La Unión, concurren quienes dedican un día entero visitar al “abuelo”, como llaman al longevo árbol.

Hoy en día, dada su asombrosa longevidad, la especie Alerce se emplea exitosamente en el área de la dendrocronología (estudio de los cambios ambientales del pasado analizando los anillos de crecimiento anual de los árboles) permitiendo confeccionar cronologías de hasta 3.622 años. El Alerce es la segunda especie más longeva del mundo y puede llegar a vivir cerca de 4 mil años.

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